
Estamos en un momento de cambio, de crisis y de oportunidad. Las viejas creencias, las viejas estructuras se están derrumbando, y aunque han sido útiles hasta ahora, poco se puede hacer por ellas. Hablan de crisis financiera, de crisis de empleo, de crisis de valores, de crisis política, de crisis ecológica... todo parece estar en crisis. Un espíritu pesimista parece estar expandiéndose por todas partes, aun cuando la forma de ver las cosas es totalmente voluntaria.
Lo cierto es que en todo cambio, hay que apartar lo viejo para que nazca lo nuevo. No es posible que nazca algo, si no hay algo que perece. Estamos en ese preciso momento, en el momento en que lo viejo muere.
Por ello, es preciso ser concientes de que EL CAMBIO ES AHORA.
Es el momento de que nuevas ideas nazcan y fructiferen, es el momento de que nuevos proyectos salgan a la luz, de crecer interiormente y romper falsos límites. Dedicarse a aquello para lo que uno ha nacido, coger las riendas y dedicar nuestro tiempo a lo que nos hace realmente felices. Es una gran oportunidad, el norte está escrito en las estrellas.
La Alineación a SHIP consiste en alinear a la persona o proyecto con los valores SHIP. Esto hará que la persona o proyecto florezcan, al llevar a cabo la actividad que desean desempeñar. Las siglas de "SHIP" provienen de los siguientes valores:
SERVICIO. Es el punto más importante. Nosotros, y nuestra creación, deben estar al Servicio de la Humanidad. El fin perseguido debe ser elevado, debe aportar algo al mundo, no basta con querer ganar dinero. El dinero es solamente un medio, un derivado, no lo que perseguimos. Queremos nuestro sueño materializado, hecho realidad, y en la vida todo es posible, pero la meta no puede ser egoísta, no puede morir con nosotros.
HUMILDAD. No se debe pisar a las hormigas, ni dejar que nadie nos pise a nosotros. La humildad es el respeto más profundo por uno mismo. Si uno se respeta a sí mismo, respetará a los demás. El proyecto y la persona que lo emprende, debe tener este valor si quiere viabilidad a largo plazo. Debe sentir profundo respeto por él, por su contexto y por las personas con las que trata. Debe estar abierto a todo aprendizaje, esto es Humildad.
INTEGRACIÓN. Este valor se divide en dos significados. El primero es la reconciliación entre espiritualidad y materia, el cual permitirá una gestión pragmática para saborear el éxito, y aportará resistencia ante los momentos de dificultad. El segundo significado de Integración, es la capacidad de adaptarse a las circunstancias. Ser flexibles cuando el contexto cambia, nos dará solidez. La evolución es inevitable.
POTENCIA. Enamórate. Métele ganas. La ilusión, la motivación, es el motor de todo proyecto. Sin Potencia, sin tu energía, no hay camino. Todo es posible gracias a ti, a tu convicción, a tu resistencia, a tu capacidad para gestionar la desilusión en los momentos en que tienes que aprender algo. La potencia, la fuerza, está por todas partes. Si te dejas llevar por el corazón, si te rindes ante lo inevitable y asumes un papel activo con lo que deseas... lograrás el poder que te elevará, alcanzarás lo imposible.
Se ha hablado mucho sobre La Ley de la Atracción. Es cierto que dicha Ley existe, que la visualización de los objetivos es positiva, que escribirlos ayuda a enfocarnos y que debemos aguardar con fe y paciencia hasta que lleguen esos esperados resultados sin preocuparnos por el "cómo"... aun así, puede que no todo quede aquí.
Lo explicado por algunas personas sobre La Ley de la Atracción, en cierta manera, es incompleto. Una persona puede estar realizando cada día visualizaciones en el sofá de su casa, y posiblemente ese resultado nunca llegue. Es por ello, que para no cargar con los prejuicios que este nombre ha generado, prefiero referirme a esta Ley universal como La Plegaria Efectiva, dividiendo este sistema en tres fases secuenciales:
Hacer que nuestro emprendimiento sea sostenible y crezca de la manera más sólida, depende totalmente de nuestra capacidad para equilibrar el Dar con el Recibir.